Este mirador se ubica en la Isla Robinson Crusoe, a 565 metros de altura, y se accede mediante un trekking de aproximadamente cuatro horas, atravesando un bosque de abundante vegetación nativa, donde destacan diversas variedades de helechos. El Mirador Alexander Selkirk es uno de los atractivos turísticos más emblemáticos de la isla, ya que ofrece una impresionante vista panorámica de 360 grados del territorio insular y del océano circundante. Su nombre recuerda al navegante escocés Alexander Selkirk, quien, según los relatos históricos, utilizaba este sector para observar el horizonte y vigilar la llegada de embarcaciones, esperando el arribo de una nave amiga.