El Fuerte Santa Bárbara es uno de los principales atractivos históricos de la Isla Robinson Crusoe. Esta fortificación de origen español fue construida para proteger la isla de ataques de piratas y corsarios, cumpliendo un rol estratégico en la defensa de la bahía Cumberland.
Hoy, sus antiguos muros de piedra se alzan como testimonio de la presencia española en el archipiélago y ofrecen un punto ideal para conocer la historia local y disfrutar de vistas privilegiadas del entorno natural. Declarado Monumento Histórico en 1979, el Fuerte Santa Bárbara invita a los visitantes a recorrer un sitio cargado de historia en un paisaje único.